LA HISTORIA DE LA VIVENCIA DE CINCO DÍAS EN INGLÉS CON RICHARD MORGAN STEWART
Es la Vivencia que nació de la vivencia.
Richard Morgan Stewart se graduó licenciado en filosofía y letras y de joven se expatrió de Estados Unidos para conocer el mundo y así agrandar el suyo. Primero en Australia luego Indonesia, Singapur, Malasia, Tailandia, Laos y otros paises del Lejano Oriente Richard Morgan Stewart vivió en carne propia las tribulaciones lingüísticas del forastero.
A raíz de esta experiencia Richard Morgan Stewart temprano entendió que los idiomas se hablan con palabras, no con aparatosos adamiajes teóricos de la gramática ni con vanos intentos de conversar en el idioma sin tener las palabras con qué hacerlo ni tampoco con la inocentada de vivir donde se habla inglés creyendo que como por ósmosis mágicamente le entre el idioma.
Fue en un templo budista en Bangkok donde Richard Morgan Stewart descubrió el proceso para crear este cambio. Nació aquel día cuando los monjes azafranados que lo hospedaban le sorprendieron contestándole en inglés.
Luego hubo experiencias positivas en su paso por México y Centro América pero fue en Colombia en 1971 donde Richard Morgan Stewart formalizó su Vivencia de cinco días en inglés.
Durante los últimos años la sede de la Vivencia de cinco días en inglés con Richard Morgan Stewart ha sido la Huerta, una casona colonial en el valle de Guasca, Cundinamarca, Colombia aunque eventualmente se la podría programar para otro lugar pero con un apreciable recargo que probablemente no valdría la pena ya que la Huerta es el sitio preciso.
Richard Morgan Stewart se dedica a una sola persona durante los cinco días de la orientación. En ésta la era de realidades virtuales es un lujo anacrónico tener la oportunidad de contar con el compromiso personal de Richard Morgan Stewart.
El legado de su creación no quedará en la masificación de una metodología ni tampoco en un alarde publicitário sino se asentará en la primicia del don de la lengua universal disfrutado por los pocos que Richard Morgan Stewart habrá podido inculcar personalmente.
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